La empresa gestora Plaza 1, que opera la plaza de toros de Las Ventas, emitió esta mañana un breve comunicado anunciando a Alejandro Talavante como el primer matador contratado para la Feria de San Isidro de 2027. El anuncio fue acompañado por una imagen que mostraba al matero junto a Rafael García Garrido, presidente de la compañía.

Este comunicado de prensa ha suscitado duras críticas por lo que los observadores describen como una flagrante injusticia y una falta de respeto hacia los verdaderos mejores toreros del año en Las Ventas. Si bien los empresarios madrileños, García Garrido y Simón Casas, tienen la libertad de determinar su orden de contratación, la decisión parece ignorar los logros en el terreno de Román y Antonio Ferrera.

Román y Ferrera se encuentran actualmente en México. Ferrera está hospitalizado en Aguascalientes tras una grave caída el sábado pasado que le causó un trauma en su hemitórax izquierdo. A pesar de estas circunstancias, ambos matadores fueron los claros ganadores en Las Ventas este año. Román logró dos salidas a hombros, incluida una el 6 de junio en Las Ventas, mientras que Ferrera también obtuvo dos de tales honores durante la Feria de San Isidro y la Feria de Otoño frente a toros de Victorino y Adolfo Martín.

En contraste, Talavante abrió la puerta grande el día inaugural de la Feria de San Isidro del año pasado, pero no logró un impacto comparable. Los críticos argumentan que priorizar a Talavante envía un mensaje de que el éxito en la arena es menos importante que las decisiones tomadas en la oficina. Esta percepción se ve alimentada por el hecho de que Simón Casas actúa tanto como gerente de Las Ventas como agente de Talavante.

Casas ha sido fundamental para colocar a Talavante en todas las grandes ferias y en la cima de los rankings, mientras que García Garrido sigue siendo el rostro visible de Plaza 1. El arreglo sugiere una estrategia donde Casas se centra en representar a su matador mientras permite a su socio gestionar las operaciones de la plaza. La fotografía pública y el anuncio son vistos por muchos como un acto que no solo falta al respeto a los dos principales matadores, sino también a los propios valores de la tauromaquia.

Fuentes: El País Cultura.