Las proyecciones en 4DX suelen asociarse con películas de acción y utilizan asientos móviles y efectos de viento y agua para hacer que las persecuciones y las batallas resulten más inmersivas. Sin embargo, Wicker, un romance medieval protagonizado por Olivia Colman y Alexander Skarsgård, resultó ser una candidata inesperada para este formato gracias a su disparatada escena de dormitorio.

La película sigue a la Pescadora de Colman, a quien le dan un marido hecho de mimbre, interpretado por Skarsgård. Tras su debut en Sundance en enero, esta historia de amor poco convencional y de bajo presupuesto despertó la atención de los cinéfilos curiosos. La promesa de una escena de consumación que rompe la cama también llevó a los espectadores a sugerir que la película encajaría bien en 4DX.

La distribuidora Black Bear acogió la idea y organizó 60 proyecciones especiales anunciadas como eventos de una sola noche. La demanda fue alta: la proyección de Times Square descrita en el informe original agotó las entradas, y la distribuidora amplió el evento a una semana completa.

Durante gran parte de la película, los efectos 4DX fueron relativamente discretos, con suaves movimientos de los asientos y agua ocasional. La experiencia cambió durante la escena de dormitorio de la pareja, cuando los asientos móviles dieron sacudidas al compás de la acción. El público respondió con risas y gritos, y convirtió la secuencia en la principal atracción de la proyección.

El evento demostró que el 4DX podía usarse más allá de las películas de acción, aunque gran parte de Wicker transcurre fuera del dormitorio. Su insólita combinación de romance, comedia y efectos de movimiento ha suscitado especulaciones sobre si otras películas eróticas podrían recibir proyecciones similares.

Fuentes: The Guardian Film.