Los lectores han respondido a una convocatoria para mencionar las películas que les asustaron pese a no ser películas de terror convencionales, y han destacado historias cuyo poder proviene del realismo, la tensión psicológica y las ideas perturbadoras.

A Short Film About Killing fue descrita como especialmente difícil de ver porque presenta tanto el asesinato de un taxista como un ahorcamiento posterior en primeros planos y en tiempo real. Otros lectores señalaron Aftersun, cuya escena nocturna en el mar creó una tensión insoportable, y The Manchurian Candidate, particularmente su secuencia del lavado de cerebro.

Varias selecciones se centraron en la explotación y la crueldad humanas. Lilya 4-ever fue elogiada como un relato excelente pero estremecedor sobre una joven seducida y víctima de trata, mientras que Compliance fue descrita como escalofriante porque muestra cómo una figura cuya autoridad se da por supuesta puede persuadir al gerente de un restaurante de comida rápida para que lleve a cabo actos terribles. Un lector subrayó que los acontecimientos representados en Compliance ocurrieron repetidamente en la vida real.

Las películas sobre el control social y la pérdida de la libertad personal también ocuparon un lugar destacado. The Truman Show fue llamada «una de las mejores películas de terror que no son de terror jamás realizadas» porque los amigos, la familia y el trabajo de su protagonista forman parte de un elaborado engaño, dejándolo sin vida privada. Never Let Me Go resultó igualmente perturbadora por su premisa central y por la aceptación final de su destino por parte de los personajes.

El miedo existencial apareció en las respuestas sobre Melancholia, cuyo acontecimiento de nivel de extinción fue considerado una expresión hermosa pero desoladora de la inevitabilidad del fin, y Kiss Me Deadly, que, según los lectores, transforma el fatalismo del cine negro en una visión de una aniquilación potencialmente imparable.

Los recuerdos de la infancia dieron a Watership Down un lugar especialmente duradero en la lista. Los lectores recordaron haberse sentido profundamente perturbados por las imágenes de conejos atrapados en madrigueras, así como por las escenas violentas y los personajes amenazantes de la película. Yellow Submarine también fue recordada por su animación inquietante y por la imagen de figuras aparentemente convertidas en piedra mientras las lágrimas aún corrían por sus rostros.

Otras películas resultaron aterradoras porque revelaban realidades sociales sombrías. Wake in Fright fue descrita como un descenso al lado más oscuro de una localidad del interior y a una forma tóxica de chovinismo empapada en alcohol. Dreams of a Life, sobre Joyce Vincent, que permaneció sin ser descubierta en su piso de Londres durante casi tres años, fue considerada especialmente perturbadora por lo que dice sobre el aislamiento y sobre las personas que quedan fuera de las redes sociales.

La violencia histórica y política dio forma a varias elecciones. United 93 fue descrita como terrorífica precisamente por su preparación cotidiana, su representación contenida de los secuestradores y su desenlace conocido. Salvation, por su parte, fue considerada una representación de las disputas entre clanes, la superstición y el delirio colectivo que conducen a la deshumanización y al asesinato, con una historia inspirada aproximadamente en una masacre ocurrida en 2009 en Bilge.

La lista también incluyó The Tribe, una película ucraniana ambientada en una escuela para sordos y narrada íntegramente en lengua de signos sin subtítulos. Un lector la calificó de sombría y devastadora, mientras que otro dijo que Goodfellas le había resultado más aterradora que cualquier película de terror que hubiera visto, pese a llevar años viendo películas de ese género.

Frank Booth, interpretado por Dennis Hopper en Blue Velvet, fue señalado como uno de los villanos más aterradores del cine. Otros lectores mencionaron la desolación de la cultura australiana en Wake in Fright, la paranoia de The Truman Show y el impacto duradero de las películas que siguen siendo difíciles de volver a ver mucho después de que termina la proyección.

Fuentes: The Guardian Film.