Los anuncios de campaña de la temporada electoral quizá estén llegando a su fin, pero seis de los más inusuales ya han dejado una impresión duradera. Republicanos y demócratas gastaron en conjunto 11.600 millones de dólares en publicidad, una cifra récord para un solo ciclo, según el artículo original. El resultado fue una mezcla de maniobras, apariciones de celebridades y humor deliberadamente provocador; no, sostiene el artículo, una colección de clásicos culturales significativos.
En Carolina del Norte, un anuncio de Jennifer Balkcom, legisladora estatal, mostraba a su madre contando cómo le disparó a un intruso que había entrado en su casa. Balkcom la elogió por ser una luchadora, aunque el anuncio apenas explicaba cómo se relacionaba la historia con los argumentos de la candidata para ocupar el cargo.
La senadora de Tennessee Marsha Blackburn, que se postula para gobernadora, recurrió al escenario de un restaurante chino para señalar las supuestas compras de tierras agrícolas en el estado por parte de China. En el anuncio, la candidata aplastaba galletas de la fortuna mientras pedía que se buscara a comunistas. El artículo señala que China ocupa el noveno lugar entre los propietarios extranjeros de tierras en Tennessee y que Canadá posee más. Blackburn también respaldó un video generado con IA en el que aparecía rapeando al ritmo de «Not Like Us», de Kendrick Lamar, durante el Super Bowl.
En Iowa, el expresidente Barack Obama se unió al candidato demócrata al Senado Josh Turek para jugar al baloncesto. El anuncio destacaba las habilidades de Turek y su vínculo con Obama, pero revelaba poco sobre sus posturas políticas. Turek, exmedallista de oro paralímpico, buscaba arrebatar el escaño para los demócratas.
La candidata republicana Ashley Hinson, oponente de Turek, eligió una sala de cine para su propio anuncio. Describía sus esfuerzos por trabajar más allá de las divisiones partidistas mientras ofrecía aperitivos a una persona invisible sentada en otra fila. El anuncio terminaba con palomitas derramadas sobre su regazo. Los demócratas cuestionaron su versión de que había colaborado con ellos en las prestaciones para veteranos, mientras que el artículo puso en duda sus afirmaciones sobre haber trabajado con Donald Trump en materia de atención médica.
El anuncio del demócrata texano James Talarico retomaba un incidente relacionado con el fiscal general republicano Ken Paxton. En 2012, unas imágenes de vigilancia captaron a Paxton guardándose en el bolsillo un bolígrafo Montblanc de 1.000 dólares que alguien había dejado en la bandeja de seguridad de un juzgado. La campaña de Talarico localizó al dueño del bolígrafo, el abogado Joe Joplin, quien apareció en el anuncio para respaldar a Talarico. La pregunta central era: «Si Ken Paxton puede robar un bolígrafo, ¿qué te robará a ti?»
Por último, el candidato republicano de California Steve Hilton apareció en un anuncio de iluminación tenue y tono insinuante, construido en torno al mensaje «Simplemente pruébalo». Sus dobles sentidos culminaban con la frase «Ahora, lámelo», en referencia a una papeleta enviada por correo. El artículo describe el anuncio como posiblemente generado con IA y sostiene que su enfoque descarado parecía pensado para llamar la atención, pese a las escasas posibilidades de Hilton de ganar.
Fuentes: The Hollywood Reporter.