Texas eligió a un demócrata para el Senado de Estados Unidos por primera vez en 38 años y a un gobernador demócrata por primera vez en 36 años, cuando James Talarico derrotó a Ken Paxton y Gina Hinojosa venció a Greg Abbott. Con cerca del 65 por ciento de los votos escrutados, NBC y CNN dieron por ganada la contienda senatorial a Talarico, quien llevaba una ventaja de aproximadamente 21 puntos. Hinojosa aventajaba por casi 16 puntos en ese mismo momento, y CNN también dio por ganada su contienda.

Los resultados se produjeron en medio de un fuerte descontento con el presidente Donald Trump y la gestión de su administración de las preocupaciones económicas. El artículo señala el aumento del costo de vida, la política arancelaria y la guerra en Irán como factores que pudieron haber llevado a los votantes a usar sus votos para oponerse al presidente y a los republicanos que no lo habían cuestionado.

Los candidatos también ofrecieron propuestas diferenciadas. Talarico, cristiano y carismático en campaña, enfrentó una inversión estimada de 221 millones de dólares en anuncios republicanos de ataque que lo presentaban como un radical progresista. Hinojosa hizo campaña con propuestas para reducir los gastos de los hogares, aumentar el salario de los docentes y limitar la influencia de las empresas en el gobierno estatal.

Sus oponentes también tenían sus propios puntos débiles. Paxton fue descrito como un candidato propenso a los escándalos, acusado de corrupción y adulterio, que llevó a cabo una campaña sin energía. Había ganado la segunda vuelta de las primarias republicanas frente al veterano senador John Cornyn tras recibir el respaldo de Trump. Abbott, gobernador desde hacía casi 12 años, se había presentado anteriormente como una opción práctica, pero tuvo dificultades para inspirar un apoyo firme, según el artículo.

Grupos alineados con los republicanos gastaron grandes sumas en ambas contiendas. Grupos externos invirtieron 316 millones de dólares en la contienda senatorial, mientras que la campaña de Abbott gastó casi ocho veces más que la de Hinojosa: 281 millones de dólares frente a 36,8 millones, según The Texas Tribune. Elon Musk donó 158 millones de dólares a un super PAC republicano para el Senado que apoyaba a Paxton y otros 5 millones a la campaña de Abbott.

Los mensajes republicanos se centraron en gran medida en cuestiones culturales, incluidos los derechos de las personas transgénero, mientras que los votantes de todo el país señalaron que la asequibilidad era su principal preocupación. Los folletos de campaña también atacaron a Hinojosa por una propuesta de impuesto estatal sobre la renta y apuntaron contra Talarico después de que se tomara un descanso de 12 días de la campaña presencial debido a la gripe.

Las victorias marcan el regreso de los demócratas a los cargos estatales de Texas tras largas ausencias. El último senador demócrata del estado fue Lloyd Bentsen, elegido en 1988, y la última gobernadora demócrata fue Ann Richards, elegida en 1990. El artículo sostiene que el resultado de este año reflejó una ruptura con la habitual preferencia de Texas por la continuidad, impulsada en parte por la presión económica y la oposición a Trump.

Fuentes: The Hollywood Reporter.