En el Festival de Cine de SCAD Savannah, las productoras Alison Owen, Lauren Miller Rogen y Carla Hacken conversaron con estudiantes e invitados sobre el trabajo práctico de dar vida a películas y proyectos televisivos. La discusión, parte de la serie “Behind Their Lens” de IndieWire, abordó cómo ofrecer comentarios útiles, desenvolverse en una industria de medios en proceso de consolidación y encontrar maneras de sacar adelante los proyectos.

Las productoras identificaron la perseverancia como un factor común en su trabajo. Owen describió cómo aprendió la profesión fuera de una trayectoria universitaria tradicional, después de que a comienzos de la década de 1980 la animaran a viajar a la National Film School del Reino Unido y ayudar a los estudiantes con sus películas de graduación. Llegó sin experiencia en la terminología ni en los procedimientos de producción, pero descubrió que los estudiantes estaban dispuestos a darle la oportunidad de colaborar.

Esa primera experiencia llevó a Owen a un proyecto de graduación en una pequeña aldea galesa. Dijo que el trabajo le enseñó a través de la experiencia directa y que también la puso en contacto con colegas que más tarde se convertirían en directores, montadores y directores de fotografía reconocidos. Owen animó a los estudiantes a crear relaciones con sus contemporáneos, argumentando que esos contactos pueden convertirse en futuros colaboradores y empleadores.

Miller Rogen dijo que “Tiny Furniture”, de Lena Dunham, la ayudó a comprender que podía producir su propio primer largometraje, “For a Good Time, Call…”, en lugar de esperar a que un productor más grande se hiciera cargo de él. Decidió hacer la película de forma independiente y también protagonizarla. Gracias a sus conexiones con financiadores independientes a través del trabajo de su hermano en el sector financiero, el proyecto recaudó un presupuesto de 750.000 dólares y se rodó en 16 días.

Posteriormente, la película fue seleccionada para Sundance, donde Focus Features adquirió sus derechos de distribución. Miller Rogen describió el resultado como una mezcla de orgullo, miedo y sorpresa, y señaló que ahora los cineastas tienen muchas maneras potenciales de llevar su trabajo al público.

Hacken también instó a los creadores emergentes a mirar más allá de la vía tradicional para entrar en la producción. Señaló el éxito de “Backrooms” y de otras producciones de terror de YouTube como prueba de que una escritura y una narración sólidas pueden encontrar caminos alternativos hacia el público. Su mensaje fue que los cineastas todavía pueden crear oportunidades desarrollando buen material y produciéndolo por sí mismos.

Fuentes: IndieWire.