Los directores Sophy Romvari, Beth de Araújo, Josie Rourke, Steph Green y Kenna Harris hablaron sobre sus enfoques cinematográficos y los aspectos del oficio que les gustaría comprender mejor durante el panel “Behind Their Lens” de IndieWire en el SCAD Savannah Film Festival. La conversación se centró en cómo la tecnología cinematográfica y la colaboración creativa siguen evolucionando.
Rourke, cuyo trabajo en largometrajes incluyó el drama histórico “Mary Queen of Scots”, habló sobre la dificultad de comunicarse con los equipos de efectos visuales. Mientras trabajaba en castillos digitales situados en paisajes escoceses, percibió que uno de los diseños no parecía estructuralmente convincente, pero necesitaba ayuda para identificar el problema. Un amigo arquitecto revisó los elementos del castillo y confirmó que la estructura imaginada no se habría mantenido en pie.
Esa experiencia llevó a Rourke a reflexionar más profundamente sobre la relación entre los directores y los artistas de efectos visuales. Dijo que los directores pueden saber cómo reducir costos en áreas como el vestuario, los decorados, los guiones o los calendarios, pero quizá no sepan cómo hablar de los presupuestos de efectos visuales con términos igualmente prácticos y creativos.
Harris, artista de storyboard con amplia experiencia en animación digital, dijo que le gustaría comprender más a fondo la tecnología de simulación. En particular, a Harris le interesa cómo la ropa digital puede moverse de forma natural, desde los pliegues alrededor de un codo hasta la manera en que una capucha descansa sobre los hombros de un personaje.
Aunque se utilizan herramientas basadas en la física para crear estos efectos, Harris dijo que lograr que la ropa resulte convincente sigue siendo difícil a escala de un largometraje. Comparó ese desafío con la manera expresiva en que los artistas pueden diseñar ropa en trabajos bidimensionales y afirmó que una comprensión técnica más profunda de la simulación podría ayudarle a comunicarse con mayor eficacia con sus colaboradores.
Romvari habló sobre el diseño de vestuario desde la perspectiva de la acción real. “Blue Heron” fue su primer largometraje en el que participó un diseñador de vestuario, y dijo que la colaboración le mostró cuán esencial puede ser la ropa para la continuidad, la estética y la seguridad y comodidad de los actores.
La ambientación de época de la película, que incluye secciones situadas a finales de la década de 1990 y otras en una línea temporal más contemporánea, utiliza cambios en la ropa para comunicar transformaciones en las identidades y los estados emocionales de los personajes. Romvari también destacó la cantidad de investigación y preparación que aportan los diseñadores de vestuario, y sostuvo que su trabajo suele estar infravalorado pese a su importancia para lo que el público ve en pantalla.
Fuentes: IndieWire.