New Group, de Yûta Shimotsu, presenta una sátira social japonesa sobre la conformidad, intermitentemente divertida, que combina elementos de ciencia ficción que retuercen el cuerpo con el terror. La narrativa sigue a dos estudiantes marginados en un instituto súper estricto: Ai, interpretada por Anna Yamada, es una alumna impopular que siempre ha intentado encajar, mientras que Yu, interpretada por Yuzu Aoki, es una estudiante de intercambio que resiste deliberadamente la presión de los compañeros. A medida que el entorno escolar se degrada, los estudiantes comienzan a formarse en pirámides humanas y a transformarse en drones sin mente, lo que señala que algo extremadamente peculiar está ocurriendo.

Aunque los fans de The Faculty, la adaptación para instituto de 1998 de Robert Rodriguez y Kevin Williamson de La invasión de los ladrones de cuerpos, puedan encontrar similitudes, New Group ofrece una narrativa menos directa. La película prioriza lo inquietante y el misterio sobre la diversión y los juegos, ganando elogios por sus secuencias de pensamiento grupal donde los estudiantes actúan en masa como un organismo gigante de muchas células. La coreografía y la creación de imágenes se describen como fantásticas, centrándose en el cuerpo humano como base para acrobacias memorables. Al igual que en el reciente Resident Evil de Zach Cregger, los mutantes de múltiples extremidades son interpretados por bailarines humanos y acróbatas con habilidades de estilo circense, aumentados solo por un esparcimiento de efectos especiales. Aunque se utiliza CGI, no es el único foco, creando una sensación tangible de cuerpos físicos en juego.

A pesar de estas fortalezas visuales, los personajes principales se consideran menos sustanciales, con la expectativa de que su dinámica podría haber adoptado una forma más contundente. La reseña sugiere que un romance central reminiscente de Heathers, que presentara al iconoclasta de Winona Ryder y al nuevo estudiante misántropo de Christian Slater, podría haber ayudado a New Group a convertirse en un clásico del terror escolar. Sin embargo, como la segunda película de largometraje de Shimotsu, la cinta demuestra destellos de brillantez y lo establece como un talento a seguir, incluso si carece de los personajes atractivos necesarios para llevarla al siguiente nivel.

Fuentes: The Guardian Film.